Cómo combatir el estrés y mejorar así tu productividad

Detrás de este concepto tan mediático hay un gran problema; el estrés además de perjudicar tu salud y tener otros muchos efectos negativos en ti, distrae y perjudica tu productividad. Tener la mente en paz es clave para ser más efectivo.

Las causas del estrés pueden ser múltiples, una de ellas es tu trabajo, así que por lo menos, en lo que respecta a este ámbito, puedes actuar sobre unos pocos puntos clave, siendo esto muy útil para reducir o controlar tu estrés.

- Utiliza una lista de tareas: puedes escoger varios sistemas para mejorar o incrementar tu productividad personal, si le dedicas suficiente atención y esfuerzo conseguirás reducir significativamente tu nivel de estrés, pero este es un proceso largo, así que empieza por el nivel más básico: utilizar listas de tareas. Anota tus tareas en una lista y tenla actualizada, esto no lo es todo, porque luego tendrás que procesarlas y tampoco es fácil, pero como mínimo tu cerebro se relajará, no tendrá que almacenar un gran volumen de información, ni recordarte constantemente que tienes cosas por hacer. Además, tener tus tareas pendientes en una lista también favorece que se hagan antes.

estres y productividad laboral- Da la importancia adecuada a las cosas: no magnifiques, no busques problemas donde no los hay. Por otro lado, en tareas que te dan pereza porque subjetivamente no les das importancia (repetitivas, monótonas y poco motivadoras), aquellas que en las que pasas más tiempo maldiciendo por tenerlas que hacer que haciéndolas, búscales su lado útil, busca su lado importante, como por ejemplo ¿qué repercusión que tendrá lo que estás haciendo?, ¿forman parte de un proyecto de rango superior cuyo resultado será importante?.

- No asumas más de lo que toca: todos cometemos errores, por lo tanto aprende y saca conclusiones de lo que ha pasado, y mira hacia adelante, pasa página cuanto antes mejor.

- Decide lo menos posible: reserva tus recursos para las decisiones importantes, hay cosas que tomes el camino que tomes, el resultado no va a diferir significativamente, así que no vale la pena encallarse sobre que decidir, esto es especialmente importante en aquellas pequeñas decisiones de las que se compone tu día a día. También, cuando decidas, aprovecha ya para marcar criterio para el futuro, en próximas ocasiones de la misma situación no vuelvas a darle vueltas, escoge lo que decidiste la primera vez (si es que no te equivocaste…en tal caso rectifica, y adelante).

Así, como vemos, la lucha contra el estrés la debemos afrontar desde varias vertientes, todas complementarias entre sí: buscar los mejores instrumentos (metodologías de productividad personal, lista de tareas, etc.), mejorar nuestros hábitos (toma de decisiones) y quitarnos complejos de encima (aprender de los errores, no magnificar,…).


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