Claves para controlar a los empleados que trabajan fuera de la empresa

La movilidad y el teletrabajo, ya sea de forma ocasional o dedicada son cada día más habituales en las empresas, pero lo cierto es que en muchos casos no se tiene un control exacto de lo que están haciendo. Por eso vamos a ver cinco claves para controlar a los empleados que trabajan fuera de la empresa que nos pueden ayudar a mejorar.

Porque en muchos casos podemos pensar que están paseando por la playa en lugar de visitando a los clientes o trabajando desde su casa en las tareas que tienen asignadas. En todo caso tenemos que ser consecuentes con lo que pedimos a los empleados y no procurar que el trabajo en movilidad signifique que estén siempre trabajando.

Control vs. Productividad y libertad de acción

Parte de la gestión del trabajo a distancia o en movilidad implica que el trabajador tiene que gestionar su propio tiempo. De esta forma puede estar perfectamente en la playa a las 11 de la mañana si cumple con sus tareas asignadas y los objetivos que le hemos marcado.

Un ejemplo es el comercial que tiene que visitar determinados clientes a horas que no son de oficina, el teletrabajador que decide trabajar a primerísima hora de la mañana y a las 10 ya ha terminado la mitad de sus tareas y luego continua por la tarde. Es importante que si cumple con los objetivos, dejemos libertad de acción.

Cómo controlar a los empleados remotos

Tareas a todo correr Vamos a ver alguna de las cosas que podemos hacer cuando no se cumplen estos objetivos:

  • Establecer unos horarios que favorezcan la comunicación con el resto del equipo. Trabajar a distancia no implica trabajar menos horas ni más, sólo hacerlo desde un lugar diferente. En muchos casos cambiar de horarios puede dificultar o retardar la toma de decisiones si trabajamos dentro de un equipo.
  • Facilitar una infraestructura adecuada que le facilite el trabajo. Esto es negociable, pero la empresa debe proveer de los elementos necesarios para realizar su trabajo tal y como lo harían en la oficina, además de los necesarios para comunicarnos. Portátil, acceso a banda ancha o un smartphone son los más habituales.
  • Medición de la calidad del trabajo no sólo del volumen realizado. Es importante ver que no se realizan las tareas de forma rápida y se comenten errores para tener más tiempo libre en lugar de ser concienzudos con nuestras tareas.
  • Más reportes de progresos del trabajo para que veamos dónde se ha trabajado, qué resultados se han tenido y como va el avance del mismo. Si trabajamos con gestores de proyectos es algo más sencillo esta tarea.
  • Monitorización de su actividad tanto para controlar cuanto tiempo están conectados a determinadas aplicaciones, como desde dónde lo están haciendo. Lo mismo con los recorridos que realizan, tanto para controlar su área de acción, en caso de comerciales de ventas, como para que no se solapen con otros trabajadores.

El resultado es que tengamos la información de cómo están trabajando, desde dónde lo están haciendo y la calidad del trabajo que realizan. Esto nos permitirá tomar mejores decisiones o implantar este modelo de trabajo en más lugares.

 


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