¿Cuáles son las claves para aumentar la productividad en el puesto de trabajo?

Pasearse por la oficina estimula la actividad del hemisferio derecho de nuestro cerebro, responsable de la creatividad y la innovación. La charla con los colegas de trabajo o el típico café también potencian el desempeño.

La optimización de los tiempos de trabajo pasa por alternar lapsos de trabajo intenso con otros de menor ritmo o incluso de ocio dentro del propio entorno laboral. Alfredo Diez, director ejecutivo de Tisoc Corporate, considera que “con jornadas de trabajo que absorben casi toda nuestra vigilia y la sensación de estar sometidos a una permanente presión, no podemos pretender estar siempre al 100% en el trabajo. Es más realista aceptar que necesitamos ese pequeño hueco de ocio y que lo gestionemos adecuadamente”.

He aquí una serie de prácticas que tradicionalmente han sido denostadas como una pérdida de tiempo, pero que, paradójicamente, pueden tener un interesante retorno en términos de productividad.

1. Ni mails ni llamadas antes de las 10. Apagar el correo electrónico y el móvil durante una hora cada mañana nos va a permitir tomar decisiones y priorizar con la cabeza fría, pensar de forma más creativa y tomar las riendas de la jornada que tenemos por delante. Abrir la bandeja de entrada cuando no tienes tiempo para leer y contestar los correos solo te llevará a disipar fuerzas y a trabajar el doble.

cafe2. El café con los compañeros de trabajo. El rato del café es un excelente termómetro del clima laboral de nuestro equipo. Nos va a servir para evaluar a nuestros colaboradores y  para dirimir desencuentros.

3. Meditación. La meditación favorece no sólo el bienestar y la creatividad, sino también el propio rendimiento. Solo cinco minutos de meditación al día pueden obrar milagros. La llamada meditación en la respiración es una técnica fácil y altamente provechosa que consiste en respirar conscientemente, dejando salir y entrar el aire reguladamente.

4. La siesta. El power-nap (de 5 a 20 minutos) incrementa la atención y la capacidad motora. La cabezadita clásica (de 20 a 30 minutos) alcanza por regla general la fase del sueño profundo, lo que favorece la recuperación mental y el rendimiento. Algunas empresas acondicionan espacios de descanso especiales para sus empleados.

5. Charla con los amigos. Encontrar personas con ideas afines en nuestro entorno laboral es mucho más importante de lo que pensamos. Un simple chiste puede servir para relativizar un sonoro fracaso y compartir los éxitos hace que sepan mejor. Solo un par de minutos de charla con los compañeros más queridos pueden valer para cambiar radicalmente el estado de ánimo.

6. El poder de decir NO. Esta es su principal arma en la lucha por disponer de más tiempo creativo y de más oportunidades para atender sus prioridades. De acuerdo con Gloria Mark, de la Universidad de California, nuestros caóticos ambientes de trabajo solo nos permiten concentrarnos once minutos seguidos antes de ser interrumpidos por el teléfono fijo, los móviles, los emails entrantes o por los colegas. Mejor  no añadir más distracciones a la lista.

7. De paseo por la oficina. Cuando está bloqueado y las ideas no fluyen, levantarse y pasear por la oficina presta ayuda inmediata y muy eficaz al cerebro. La comunidad científica da como hecho probado que el hemisferio derecho (responsable de la creatividad e innovación) se activa cuando el cuerpo se mueve.

 


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