Las cualidades que piden las empresas a la hora de contratar jóvenes

Los departamentos de recursos humanos suelen solicitar que los candidatos tengan conocimientos teóricos específicos relacionados con la función que deberán desarrollar, experiencia (aunque sea de prácticas) y lo que se conoce como "competencias transversal.

Las empresas domésticas y multinacionales no encuentran lo que buscan cuando intentan contratar a un joven desempleado español, pese a que lamentablemente existe una amplia oferta de candidatos (la tasa de desempleo juvenil se encuentra en el 55,06%, con 889.300 jóvenes en situación de desempleo, según las últimas cifras de la EPA). Esta conclusión se desprende de un reciente informe elaborado por la empresa de recursos humanos Adecco, en el marco de la iniciativa Observatorio de la Innovación en el empleo.

Pero, ¿qué es lo que buscan las empresas para contratar a sus trabajadores más junior?

1.- Conocimientos específicos. Se trata de "conocimientos teóricos relativos a la formación recibida y a las funciones que tendrán que desarrollar en el ámbito profesional". Además de los conocimientos propios de la disciplina en cuestión (ingeniería, medicina o el campo que sea), se tienen en cuenta los idiomas (el inglés de negocios es básico según el empleo), la informática (en especial programas relacionados con la actividad) y los cursos complementarios (sobre todo, la formación de postgrado y los masters). No obstante, si bien este apartado es fundamental, desde Adecco creen que "los universitarios le otorgan más importancia" a este apartado "que las empresas", en detrimento de las dos demandas siguientes.
2.- Experiencia. Las empresas valoran muy positivamente cualquier contacto previo con el mundo laboral, “esté o no relacionado con la naturaleza de la formación recibida”, según el informe. En ese sentido, los periodos de prácticas en empresas son fundamentales, pues “sirven para reducir el GAP entre el mundo universitario y el laboral, aportan experiencia y permiten al estudiante familiarizarse con el ritmo de trabajo, la disciplina”, etc. Asimismo, “es una forma de conocer las salidas que más/menos interesan y poder enfocar la formación con más anticipación”.

3.- Competencias transversales. Son las capacidades o habilidades personales de los candidatos, independientes de su formación teórica y que son aplicables a cualquier ámbito de la vida. Por ejemplo: capacidad de trabajo en equipo, empatía, enfoque al cliente, capacidad de trabajo en situaciones de estrés, capacidad de hablar en público, capacidad de negociación, habilidades directivas, etc. Esta categoría de competencias es la que menos importancia recibe por parte de los jóvenes demandantes de empleo, pero no ocurre así por parte de las empresas, que las valoran incluso por encima de los conocimientos específicos como el inglés o la informática.

Según el informe, las competencias que más valoran las empresas en los jóvenes candidatos a un puesto de trabajo son las que cubren las dos dimensiones del individuo: personalidad y actitudes individuales (como iniciativa y motivación) y las habilidades sociales (trabajo en equipo y resolución de conflictos).

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