La risa favorece la productividad laboral

El sentido del humor y la risa favorecen una mayor productividad empresarial, al eliminar tensiones en el entorno laboral, favorecer que las tareas se acometan de forma relajada y evitar que un estado de desánimo se propague por la plantilla.

En la mentalidad empresarial, humor y trabajo han sido tradicionalmente incompatibles. Divertirse en el trabajo no es lo más habitual y nadie acostumbra a relacionar el entretenimiento y las fiestas con el lugar donde se gana la vida. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Es más, una empresa que sepa potenciar la diversión, el sentido del humor y las fiestas conseguirá también reducir el estrés de sus empleados, estimular su motivación y, lo más importante para un ejecutivo, aumentar los beneficios de la empresa. Es la productividad de la risa.

Las claves, aunque sencillas, no se aplican en la mayor parte de las empresas españolas:

1. Valorar la diversión: La diversión debe ser una norma. No hay que penalizar a los que se divierten trabajando, al contrario, hay que animarles.

2. Crear un entorno divertido: Con imaginación y recursos, el espacio puede ser más luminoso, más silencioso, más agradable para trabajar.

3. Contratar a gente con chispa: Los empleados animados son imprescindibles porque son ellos los que hacen del entorno laboral un lugar divertido.

4. Ser majos: Hay que tener una actitud acorde con los alegres empleados, que además atraerá también a los clientes.

5. Dar una cálida bienvenida: El primer día de trabajo es crítico. Con una buena acogida, el trabajador se llevará una buena primera impresión y empezará con optimismo.

Inteligencia Emocional en el trabajo aumenta la productivdad6. Fomentar el humor: Fuera las rutinas. Fuera el estrés. Si hace falta, hay que organizar y gestionar la diversión. Videojuegos, concursos, toboganes o futbolines contribuyen a relajar el ambiente.

7. Predicar con el ejemplo: Si los jefes se desenvuelven con buen humor, todos se apuntarán a la alegría laboral.

8. Celebrar las cosas: Las fiestas son muy importantes, unen a las personas, hacen olvidar los malos ratos y motivan.

9. La seriedad ante todo: Ser divertido y alegre no significa dejar de cumplir con el trabajo y con los objetivos. Un profesional divertido puede seguir siendo un buen profesional.

10. Contratar una consultora: Si no se consigue crear un buen ambiente, tal vez haya que contactar con especialistas en humor laboral.

 La mayoría de los jefes todavía están en contra de las risas y las charlas en la oficina. Una risa, en lugar de ser vista como una forma de crear un ambiente distendido en el que fluye la creatividad, es para ellos la señal inequívoca de que sus empleados no sufren. Y, si no sufren, eso es porque no trabajan. Porque ¿quién va a divertirse trabajando? Es un pez que se muerde la cola.


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