El email amenaza nuestra productividad laboral

La productividad laboral se ve amenazada por el afán de hiperconexión que existe hoy en día. Si pretendemos ser eficientes en nuestro trabajo, es vital alcanzar un nivel de concentración optimo y para ello debemos gestionar correctamente algunos elementos.

No existe un mayor enemigo para tu productividad que el correo electrónico, es un verdadero caballo de Troya. Estar siempre atento de la bandeja de entrada puede parecer beneficioso, pero no es así. El email nos desconcentra, desvía nuestra atención de manera constante y lo más triste es que la mayoría de las noticias que nos llegan son spam.

Un aviso de correo nuevo nos hace parece perros que acuden a al voz de su amo; dejamos de trabajar y miramos como zombies la bandeja. Este acto hace que nuestra concentración baje a cero y a a medida que pasa el día nos cuesta mucho más recuperar el ritmo.

El precio que pagamos por estar pendientes de nuevos emails, es una bajada de la productividad laboral de un 40%. Perdemos más de dos horas diarias en tonterías que nos hacen bajar la concentración, unas horas muy valiosas que puedes emplear en estar con tus hijos o con tus amigos, no delante de un ordenador.

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Cuando alcanzamos un nivel de concentración optimo somos capaces de todo, nos sumergimos tanto en nuestra tarea que resolvemos cualquier problema de manera rápida y creativa. Nuestra misión consiste en proteger ese estado lo máximo posible terminando nuestro trabajo de manera eficiente y rápida, para dedicarnos a las cosas de la vida que en realidad importan.

Solución

El email es la mayor interrupción de la vida moderna. Por tanto aprovechar el tiempo depende de la minimización del correo electrónico. El método más efectivo que he encontrado para controlar el impulso de mirar la bandeja es configurar una respuesta automática que indique que vas a controlar el correo dos veces al día o menos.

Nuestra recomendación es marcar unos horario para mirar el correo, unas horas optimas pueden ser 10 am y 17 pm. Depende de tus horarios, modifica las horas de revisión, es importante que no sea a primera hora del día ni sobre todo a última. Las primeras horas las debemos destinar a tareas que requieran toda nuestra energía y mirar el correo al última hora es arriesgarnos a alargar nuestra jornada mas de lo debido.

Dos interesantes consejos para concluir podrían ser informar de la nueva situación enviando un correo electrónico a todas las personas que habitualmente contacta contigo por email y configurar una autorespuesta. Es recomendable configurar la autorespuesta de tu gestor de correo y enviar un email automático cuando alguien contacte contigo.

 


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